lunes, 24 de agosto de 2015

Rosas Blancas


Al amanecer abrí el libro azul en alguna de sus tantas páginas perdidas y la luz del conocimiento brotó ante  mí.

 

El destello de sus ojos que me observaron primero inquietaron mi alma, pero luego me llenaron de fresca ilusión. Mi propia mirada lo busco con insistencia y me rendí ante su porte de caballero en las noches que la diosa Hera nos convocó.

 

Aquel día en que fuera ungido tercero y señor de los sueños del Fénix han quedado atrás. No pudo distinguir la señal de los tiempos. El atardecer en las arenas de aquel océano en calma nos cobijaron  rodeados de estrellas y mar y el Sol y él me iluminaron.

 

 Asistí gozoso aquel  viaje en carruaje de azul y noche. Partimos luego por distintos caminos, así como ordena la tradición. De vez en cuando nos vemos en la lejanía.

 

La noche ha caído entre los dos, las rosas blancas cubren el camino que conduce al sagrado camposanto de la Concordia y la Paz.



Keb Akabal
®. 
Pangán, 24 de agosto 2015.

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