viernes, 18 de febrero de 2022

EXPERIENCIA EXTRATERRESTRE

Las calles de Guatemala alumbraban tanto como lo harían las viejas candelas de sebo, la penumbra reinaba por toda la ciudad y la tímida luz que de esos focos se obtenía, apenas servía para evitar resbalarse en plena calle, y eso solamente si uno se mantenía sobrio. René Santos lo comprobó duramente, porque intoxicado como estaba, repleto de coca, fiesta y alcohol, al salir de la “Sueño Amarillo”, la nueva discoteca gay de la ciudad, probó varias veces el suelo como santo Cristo de las mil caídas. 


El joven se había escapado de su casa desde los ocho años, tenía que caminar unas cuantas cuadras al destartalado hotel de veinticinco quetzales por noche, a un pequeño cuarto que alquilaba con dos amigos, que más experimentados y acostumbrados a la juerga, seguían la parranda en la disco. El, por su parte, se sentía mareado y después de vomitar hasta el espíritu, decidió descansar y no agarrar la furia, pues apenas era jueves y debía trabajar muy temprano. A sus veinte años, ya había vivido el mundo, huyó de su casa, cansado de su padrastro quien de día lo llamará marica irredento acompañado de una sinfonía de golpes y maltrato. Asqueado de la vida en casa, huyó a la seguridad de las calles donde encontró comida y casa a cambio de regalar su cuerpo a hombres y a viejos que codiciaban su juventud y atractivo. Ahí conoció a su primera pareja, un joven de su edad, con el que vivió un intenso pero fugaz romance. La ilusión de amor solamente duró un año y finalizó cuando su novio lo abandonó sin motivo alguno. Fue ahí cuando decidió vivir con dos amigos y se puso a trabajar en una tienda de ropa, al lado de otros jóvenes iguales a él. Y es que el dueño del lugar, un chino recién llegado al país, no le preocupaba más que las ganancias y los negocios, dándose cuenta al poco tiempo, que los homosexuales le eran rentables, como su mercancía, porque le servían bien y a bajo costo. 


Nuestro héroe disfrutaba de la música, pasear e ir de compras con sus amigos. Era sociable, le gustaba conocer nuevas personas, pero sobre todo amaba el cine, en especial las películas de ciencia ficción con alienígenas incluidos, tanto que era asiduo a esas historias al punto de desear ser llevado lejos de la tierra y conocer con ellos, nuevos y mejores mundos. 


Esa noche, luego del exceso y del pleito interno con su estomago, se vio rodeado por una luz intensa que lo cegó completamente. El ruido de un poderoso motor acallo su conciencia y pronto se percató rodeado por tres seres a los que no les distinguía rostro alguno. Primero se asustó, pero luego se perdió en la emoción de estar ante la presencia de seres no humanos. Sus sospechas se acrecentaron, porque aquellos, vestidos de negro, con marcas oscuras sobre su piel medio descubierta, de forma casi humanoide, manejaban un exótico lenguaje, tanto que solo alcanzó a comprender una que otra palabra. 


René no sintió miedo hasta que se vio inmovilizado por los visitantes de otro mundo. En su extraña lengua percibió odio y su cuerpo y mente empezaron a sufrir cuando le fuera arrancada la ropa, lanzado al suelo con violencia y sentir sobre su cuerpo golpes acompañados de brutalidad. Ante este ataque alíen, el no podía moverse y sintió como uno de estos seres le presionaba la cabeza con un instrumento que parecía destinado a succionarle la mente. Otra de estas criaturas parecía interesada en experimentar la resistencia de su cuerpo, punzándolo por todos lados con un instrumento filoso, similar a una aguja de considerable tamaño. A lo lejos veía como el tercer visitante se reía sin cesar de aquella escena. 


Pronto mudó su miedo en terror, cuando cansado por los extraños procedimientos, comprendió que lo difícil estaba por venir. Cerró los ojos cuando lo voltearon a boca abajo y apenas alcanzo a gemir cuando se rostro se estrelló en el suelo, ahogó un grito cuando sus piernas fueron separadas sin decoro y de forma casi instantánea se sintió penetrado por un frío instrumento tan largo y que se ensanchaba a medida que se abría paso por su recto y que al instante le provoco un doloroso sangrado. El no podía creerlo, estaba siendo violado por los extraterrestres, mudo por la experiencia, sintió en medio de sus dolores un terrible sentimiento de impotencia y un enojo enorme, hasta los visitantes de otros mundo no respetaban su cuerpo y su vida. 


Dos lágrimas salieron por sus ojos, no comprendía si eran a consecuencia del maltrato que padecía o por la tristeza que manaba de su corazón. No tuvo tiempo de pensar en ello. Pronto se vio aquejado por una presión intensa en la cabeza, por lo que olvido lo que estaba sintiendo entre sus piernas. Su cabeza estaba siendo atacada por objetos sólidos y poco a poco la luz blanca que lo rodeaba se fue apagando y solamente le quedaba silencio y oscuridad. 


Sus recuerdos empezaron a diluirse, olvidó todo, la violencia de su padrastro, a sus clientes, a sus amigos. Quiso aferrarse a una última visión, aquella donde veía el rostro de su novio en la noche que este le juró amarlo por siempre, pero le fue imposible, también ese momento finalmente lo abandono. Entonces sintió venirse, aún sin desearlo, suspiro fuertemente y se mortificó y deleitó ante la posibilidad de vivir un extraño orgasmo que lo llenaba de mucha paz. Su cuerpo y su mente descansaban entonces, René ya no sufriría nunca más. 


En la columna inferior de una página perdida en el diario rojo y amarillo se narró sin delicadeza lo sucedido: 

Maricón borracho fue asesinado por tres mareros tatuados hasta el cuello, quienes luego de arrollarlo con una vieja camioneta, le produjeron heridas por puñal en todo el cuerpo, insertándole una botella entre las nalgas. El cadáver no fue reconocido porque su rostro fue destrozado repetidamente con bates, palos y piedras.


Keb Akabal
®. 
Pangán, 22 de mayo de 2011.

Cuento originalmente publicado en Taller de Narrativa Experimental del Centro Histórico de Ciudad de Guatemala, 2011. No se concede ningún permiso para su copia, uso, distribución o modificación.

lunes, 8 de octubre de 2018

Ingenua Lascivia


Ofreció su vida entera
Hallándome dentro de él
Aún sin acabar siquiera.
Entregó su alma como presente
Y ni siquiera supo
Ni mi nombre, ni mi historia.


Me encontré especial
En la esencia de sus ojos
Un claro de eternidad.
Me convertí en su amado
A pesar de solo desear
Penetrarlo una sola vez.


Aquel gran amor vivió
Lo que duramos desnudos.
Hoy día, planetas distantes
Dos extraños que compartimos
Alguna vez quizás, cama y cuerpos.



Keb Akabal®. 
Pangán, 08 de octubre de 2018.

Los Fuegos de Enero

Arde España en Pangán/ 
la invasora 
Teas en sangre, cuerpos kichés, 
Flamas crepitantes, ¡Ira!/ 
Ascua hinchada 
Luminarias de odio que ciegan la paz.


Trece veces caballo/ 
Brasa viva 
Sueños incinerados. 
Pira plena/ 
Hoguera de maldad 
Llueven incendios, se abrasa el amor.


Danzan nuestros demonios/ 
Enardecidos 
Respiran lumbre… Infierno, 
Xibalbá resurge/ 
Señores de carbón 
Forjados en fraguas de horror.


Yujá entre cadáveres antorchas 
Sobrevive/ 
Otro huye entre sombras 
Y luego/ 
al fuego 
La daga tortura acalla su voz.


Arden nuestras lágrimas, 
Lumbre triste/ 
Y con nosotros, rescoldos, 
¡Morimos!¡Se muere! 
El país/ 
Bajo los fuegos de enero.



Keb Akabal®. 
Pangán, 08 de octubre de 2018.

lunes, 24 de agosto de 2015

Antonio Baggio

Antonio necesitaba solamente una noche para tomar el control de su vida después de  mal vivir cinco días como ermitaño en  la pequeña habitación número 7 del viejo hotel "La Salle".

 

La luna romana lo acompaña cuando realiza su  juramento de venganza ante la  gran Plaza de San Pedro.

 

Y es que luego de  veintidós años de abusos y humillaciones en el viejo seminario de... el joven romano estaba dispuesto a conseguir su libertad a cualquier precio. Como loco desventurado inicia su liberación  en la Plaza de España, donde coquetea con  una transexual y se la lleva  a la Fontana de Trevi, donde acompañados de alcohol y sexo candente esperaron ser fotografíados por paparazzis que merodeaban el lugar. 

 

A la medianoche se lanza  al Tiber y luego corre desnudo y  sin pudor alguno  por el Puente del Príncipe Amadeo  y entre los parques de Adriano.

 

Antonio es  arrestado frente a la Iglesia de Saint Angelo,  luego de herir a un policía y gritar a todo pulmón su nombre y el de su padre.   La televisión italiana transmite la noticia a Roma y al mundo, Antonio Baggio el hijo del Papa es arrestado luego de una noche de excesos.



Keb Akabal
®. 
Pangán, 24 de Agosto de 2015.

Rosas Blancas


Al amanecer abrí el libro azul en alguna de sus tantas páginas perdidas y la luz del conocimiento brotó ante  mí.

 

El destello de sus ojos que me observaron primero inquietaron mi alma, pero luego me llenaron de fresca ilusión. Mi propia mirada lo busco con insistencia y me rendí ante su porte de caballero en las noches que la diosa Hera nos convocó.

 

Aquel día en que fuera ungido tercero y señor de los sueños del Fénix han quedado atrás. No pudo distinguir la señal de los tiempos. El atardecer en las arenas de aquel océano en calma nos cobijaron  rodeados de estrellas y mar y el Sol y él me iluminaron.

 

 Asistí gozoso aquel  viaje en carruaje de azul y noche. Partimos luego por distintos caminos, así como ordena la tradición. De vez en cuando nos vemos en la lejanía.

 

La noche ha caído entre los dos, las rosas blancas cubren el camino que conduce al sagrado camposanto de la Concordia y la Paz.



Keb Akabal
®. 
Pangán, 24 de agosto 2015.

viernes, 12 de junio de 2015

Yo Rubik

Rompecabezas de emociones, en tres dimensiones deshecho 

Ternura 

             Resentimiento 

                             Amargura 

Secuencia de momentos, alguna vez descifrada 

Pensamiento 

             Palabra 

                             Protocolo 

 Ritmo mecánico expresado, en algoritmo de metas carente 

Ideas opacas 

             Engranajes incomprendidos 

                                Atasco de desilusiones 

 Piezas móviles anhelantes de trascendencia y perforadas de languidez. 

  Rubik irresuelto 

             Juguete tortura 

                             Cuadros color sentimientos 

 Mecanismo de vida de infinitas permutaciones provisto 

 Movimientos desencajados 

                             Vértices falacias 

                              Secuencias desconocidas 

Al descifrarme siquiera por un segundo, quizás hallen al humano convertido en cubo. 

viernes, 22 de mayo de 2015

El Viaje

Manejé bajo la sombra de aquella noche lluviosa, alejándome con gran velocidad de la costa, abandoné para siempre el sueño nacido en el mar. Las olas embravecidas bramaban en la lejanía, reclaman mi presencia con insistencia, pero el insondable océano no expresó nada, tan solo oscuridad.

 

Emprendí la marcha hacia la montaña debajo de las nubes, mientras el relicario oprimía mi pecho por el peso de su contenido. Avancé varios kilómetros y dejé de oír el murmullo del agua salada pero no el de las lágrimas del cielo que me rodeaban completamente.

 

Me detuve en un claro de bosque, ahí donde el lirio y el romero se unieron en indecoroso matrimonio, cubriéndome con su fragancia de amantes consumando su amor. Tomé el cuchillo en mi mano derecha y finalmente expuse el interior de aquel cofre de sentimientos. Tres gotas de sangre mancharon la hoja afilada y el tesoro nacido de aquel sueño frustrado fue descubierto ante la tempestad. Me hinqué fervoroso en el fértil y húmedo suelo. Hundí profundamente el cuchillo y rasgue la tierra virginal de aquel paraje desolado. Aquel fragmento de amor descansó finalmente cual pródiga semilla. Me puse de pie y observé el horizonte tormentoso. Había cumplido la promesa, ahora invocaba la paz para mi alma... La lluvia torrencial siguió cubriendo todo mi ser aquel 22 de mayo de 2015.

 

 

Publicado en Museo de la Palabra

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Keb Akabal
®. 
Pangán, 22 de mayo 2015.